27 ago. 2012

La Antártida y el calentamiento global



Una de las grandes cuestiones de la investigación en biología antártica es hasta qué punto sus especies podrán adaptarse al proceso de calentamiento global. No es algo fácil de responder. Cada una de los centenares de especies vegetales y animales antárticas reaccionará de una forma diferenciada, lo que hace imposible las generalizaciones. Por otro lado,la Antártidaestá planteando un auténtico reto para los modelos climáticos que prevén diversos escenarios de calentamiento global para distintas latitudes. Normalmente se considera que el aumento de temperatura será mucho más débil en la zona ecuatorial y máximo en las regiones polares. Las tendencias detectadas hasta ahora en otras partes del mundo confirmaban en parte este modelo, perola Antártidaparece haber quedado fuera de cualquier previsión. Amplias regiones dela Antártidacontinental no están experimentando un proceso significativo de calentamiento, como atestiguan los datos de más de 40 estaciones científicas con registros continuos de al menos 30 años. Incluso hay zonas, como los Valles Secos, en las que se ha detectado una tendencia al enfriamiento. Por el contrario,la Antártidamarítima esta sufriendo de lleno las consecuencias del cambio global con una tasa de calentamiento de la atmósfera de 0.2-0.4ºCpor década.

El efecto más llamativo del calentamiento global enla Antártidamarítima es el acusado retroceso de los frentes glaciares. Pequeñas morrenas y considerables extensiones de suelo y roca están quedando al descubierto, disponibles para la colonización vegetal. En estos auténticos laboratorios naturales es posible seguir con precisión todo el proceso de colonización e incluso medir la velocidad de crecimiento de las especies vegetales pioneras. Dado que la mayoría de estas especies consisten en líquenes cosmopolitas o bipolares los datos sobre su tasa anual de crecimiento enla Antártidapueden compararse con los procedentes de otras localidades del mundo. Los resultados obtenidos han sido, hasta cierto punto, una sorpresa. En esta región dela Antártidalos líquenes pioneros muestran una de las más altas tasas de crecimiento de todo el mundo, con valores que oscilan entre 0.5 y1 mmde incremento anual en diámetro. Este activo crecimiento incluso se ha acelerado en algunas especies durante la última década, cuando mayor ha sido el aumento de la temperatura.

Por el contrario, la única especie endémica de la que se disponen de largas series de datos sobre crecimiento y microclima muestra una relación inversa y casi lineal entre aumento de temperatura y aumento de biomasa. Con los datos actuales podemos afirmar que un incremento de2ºCen la temperatura media anual supondrá una pérdida neta de carbono debido al aumento relativo de la respiración con respecto a la fotosíntesis. Esto significa que si esta especie, la más abundante enla Antártidamarítima, no muestra una capacidad de aclimatación al calentamiento global, comenzará a desaparecer en 40 o 50 años.

En cuanto a las dos únicas plantas vasculares que viven en esta zona, ya se ha detectado un importante incremento tanto en número de individuos, como en la extensión de sus poblaciones. Además, nuevas colonias están apareciendo en varias localidades dela Península Antárticay en las Islas Shetland del Sur. Esta situación claramente expansiva es hasta ahora la respuesta más evidente de los ecosistemas terrestres dela Antártidamarítima al calentamiento global. Ahora la cuestión es cuándo comenzarán a instalarse otras especies, en su mayoría procedentes de Tierra de Fuego ola Patagonia, cuyas semillas son relativamente frecuentes en suelo y turberas antárticas, pero que hasta ahora han sido incapaces de germinar.

El panorama en la Antártidacontinental es completamente distinto. Aquí el breve periodo de actividad metabólica y la ausencia de la más leve tendencia al calentamiento parecen estar relacionados con las bajas tasas de crecimiento en todos los líquenes estudiados. En los Valles Secos, talos de Buellia frigida observados durante 23 años muestran un aumento anual de diámetro de tan solo0.01 mm, es decir, dos órdenes de magnitud por debajo de lo observado enla Antártida marítima. Puesto que estos talos alcanzan con frecuencia un diámetro de10 cm cabría deducir para ellos una edad de 10.000 años, si la tasa actual de crecimiento se hubiera mantenido durante toda su vida. Nos encontraríamos entonces ante uno de los organismos pluricelulares más longevos del mundo.

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