27 ago. 2012

Ecología cotidiana. Los ambientes de la vida humana


La ecología cotidiana es una opción tierna, humana, concreta y efectiva de asumir una conducta de vida sana en beneficio de todos y especialmente de uno mismo.

Cuando estudiamos el medio ambiente en relación con los seres humanos nos encontramos con que las personas vivimos en cuatro casas diferentes y complementarias: El planeta tierra, nuestra comunidad local, la vivienda de nuestra familia, y nuestro cuerpo.


El planeta tierra.

La especie humana posee un hogar común y único, tibio y azul, estable por las leyes que lo rigen e imprevisible por todo lo que tiene para ofrecernos, resistente y frágil, silvestre y adecuado a nuestras necesidades.

De todo ese inmenso planeta que es nuestro hogar, las personas sólo habitamos una delgada capa llamada “biosfera” o esfera de la vida. Unos pocos metros por debajo del suelo o por encima de éste, se nos hace imposible vivir.

Para la vida de la sociedad, nuestro planeta nos ofrece los recursos naturales como valor de oportunidad, sobre los cuales la creatividad humana y el trabajo social construyen y crean todo lo que las personas necesitamos para vivir y trascender.

Conscientes de que tenemos un sólo planeta y que para cuidarlo debemos actuar como un sólo ser, las naciones han hecho acuerdos para la protección de los recursos naturales del planeta y la preservación de los equilibrios ecológicos. A nivel mundial el Programa de las Naciones Unidas para la protección del Medio Ambiente, PNUMA, lidera las acciones respectivas. Colombia ha jugado un importante papel en el PNUMA.

Nuestra comunidad local.

Las personas vivimos en la biosfera en unas condiciones concretas, es decir, en un lugar y una época, las cuales podemos definir como nuestra nación (Colombia) o nuestra comunidad regional, departamental, municipal, veredal o barrial.

Esta segunda casa nos invita a “pensar en forma global y actuar en forma local”. La protección de los recursos naturales y los acuerdos para garantizar un medio ambiente sano y prospero nos comprometen como comunidad local.

El uso de los recursos naturales estará mediado por la idea de promover el desarrollo social de acuerdo con las necesidades colectivas de la comunidad local y las limitaciones y posibilidades de los ecosistemas locales.

Las políticas ambientalistas oficiales deben representar el interés colectivo de los habitantes de una región. En Risaraldala CARDERes la institución del Estado responsable de liderar tales acciones. Los GER,la Fundación EcológicaAutónoma, FEA, y algunos otros grupos de iniciativa comunitaria y popular han sido impulsores destacados de la conciencia ambientalista de los risaraldenses.

La vivienda familiar.

Nosotros nos relacionamos con nuestra comunidad desde unas condiciones singulares definidas por nuestra familia. El medio ambiente hacia adentro de nuestra casa, aquel lugar que no vacilamos en definir como nuestro espacio privado, es responsabilidad colectiva de nuestra familia, pero no esta aislado de las otras dos viviendas que lo contienen.

En nuestra vivienda familiar las políticas ambientalistas no son responsabilidad de los gobiernos o las instituciones, pero con frecuencia las delegamos a terceros y así adecuamos nuestra vivienda más con base en los caprichos e imperativos de la sociedad consumista y muy poco buscando la armonía natural de la vida.

Las equivocaciones en la planeación y adecuación de nuestra tercera casa, suelen afectar el medio ambiente de las otras dos porque la relación entre estas tres esferas de nuestra vida es en doble vía.

Nuestro cuerpo.

Las personas podríamos ser vistas como el caracol que lleva a hombros su casa para mostrarle al mundo como es su vida. Nuestro cuerpo es la otra casa, aquella que habitamos desde que nacemos y de la cual nunca nos podremos liberar y cuya protección no podemos delegar ni siquiera en la familia.

Como estructura viva esta casa sufre todas las consecuencias de los conflictos ecológicos del planeta, pero, a diferencia de los ecosistemas, su doliente es al mismo tiempo su beneficiario.

Ver el asunto del medio ambiente a partir de nuestro cuerpo significar asumir la contaminación desde la esfera más puntual como ésta ocurre, representa un juicio de valores y una revisión de nuestra conducta individual a partir de lo que comemos, usamos y nos ponemos.

El detergente que usamos afecta los ríos, pero ¿no afectará también a nuestro cuerpo?

El uso de combustibles fósiles (gasolina, carbón coke, gas natural, etc) es responsable del efecto de invernadero que amenaza con modificar dramáticamente el clima en el planeta, pero el petróleo convertido en colorantes, saborisantes y preservativos usados abusivamente en la alimentación ¿no afectará también a nuestro cuerpo?.

Son dos pequeñas reflexiones que podrían servir de punto de partida para que pienses también en darle descanso integral a tu cuerpo.

La ecología cotidiana es una opción tierna, humana, concreta y efectiva de asumir una conducta de vida sana en beneficio de todos y especialmente de uno mismo.

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