20 ene. 2015

ARTEMISIA ANNUA

 
Esta variedad crece en climas cercanos a los trópicos donde las precipitaciones no alcanzan los 50cm anuales. Fue muy estudiada en China y en la India e introducida en este último país por el C.I.M.A.P. (Cental Institute of Medicinal and Aromatic Plant) a partir de ejemplares traídos de Inglaterra. El uso popular de la infusión de las semillas se emplea en casos de malaria, enfermedades oculares y trastorrnos digestivos. Las hojas, en disenterías crónicas y trastornos oculares.
El contenido en artemisina le ha conferido la atención de la comunidad científica debido a sus virtudes antimaláricas. El mayor porcentaje de esta sustancia se ha encontrado en ejemplares procedentes de Europa (89,9 mg/100 g sobre el peso seco), mientras que en la India los máximos niveles fueron encontrados en la localidad de Kashmir (Gulati A. et al., 1996).
La artemisina presente en la hojas  y flores (0,06%) fue probado con éxito en pruebas in vivo como  antimaláricos , en 3.368 pacientes con cloroquino-resistencia (Mukherjee T. 1991).Respecto A esta propiedad, la misma ya era citada en el libro de medicina Zhau Hou Beiji Fang publicado en el año 340 a.C.
Sin embargo, en la Universidad Nacional de Taiwan, un grupo de investigadores pudo comprobar el efecto antimalárico en extractos que carecían de artemisina, lo cual les indujo a investigar también otros componentes, en especial un grupo de 4 flavonoides entre los que se destaca la casticina (Eldford B. et al., 1987). Al parecer, estos flavonoides tendrían un efecto sinergizante con artemisina, sobre todo en concentraciones bajas de ésta ùltima(Liu K. et al.,1992).
Por otro lado, la artemisina y la droga antimalárica mefloquina han demostrado poseer efectos sinergizantes entre ellas en ensayos realizados in vivo contra P. berghei e in Vitro contra P. falciparum (Chawira A. et al., 1986)
Un reciente informe de la Organización Mundial de la Salud, redactado por su director, el Dr. Hiroshi Nakajima en 1994, ha revelado que la administración de un compuesto elaborado con Artemisia annua en forma inyectable, ha reducido la mortandad por malaria tres veces más que la lograda con quinina. El producto se denomina “Artimethor” N.R. y ya está en el comercio asiático.
Otro componente aislado de esta planta y con actividad antimalárica es la arteannuina (Zou Z. al et., 1985). Ambos componente demostraron efectividad contra Plasmodium virax y Plasmodium falciparum, con muy buena tolerancia por parte de los dos mil pacientes estudiados (NICKEL p., 1983). Los tres metabolitos urinarios encontrados carecieron de actividad antimalárica en ratas de laboratorio (Dayuan Z. et al. 1980).
En pacientes comatosos enfermos de malaria. La introducción de dihidroartemisina y su sal sódica han resultado efectivos en la restauración de salud de estos pacientes. Las pruebas antimaláricas continúan realizándose con esta planta. Debido a que la malaria se perfila como una enfermedad endémica en varias regiones del mundo, incluso en el norte de Argentina, el estudio de los componentes antimaláricos de esta planta revisten en la actualidad gran interés .
Al respecto, el Instituto de Investigaciones de Productos Naturales de Análisis y Síntesis Orgánica (I.P.N.A.Y.S) están trabajando en principio sobre los constituyentes volátiles, para la obtención de aceite esencial mediante la destilación por arrastre de vapor de agua. Así se evita extraer los componentes no volátiles como la artemisina, presente en escasas proporciones. Por el momento la síntesis química de artemisina es posible pero compleja y antieconómica (Bharel S. et al.,1996).                    

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